El Fósforo es uno de los minerales que mayor importancia tienen para nuestro organismo, a la vez que se considera el mineral que más abunda en el cuerpo humano tras el ya conocido calcio.
La función principal de este preciado mineral es la de intervenir en múltiples procesos metabólicos relacionados con otros minerales, como es el caso de la absorción del calcio, en el funcionamiento del sistema nervioso e incluso de la regulación de la energía que procesa nuestro cuerpo. Además, es uno de los minerales que desempeñan una función más importante en nuestro cerebro y ADN.
El Fósforo se encuentra presente en la mayor parte de los alimentos que consumimos, pero existe una mayor incidencia de este mineral en alimentos como los frutos secos, cereales y legumbres. Es preciso mantener una alimentación en la que se ingieran las cantidades que el organismo precisa de Fósforo, ya que la carencia de este mineral puede llegar a notarse de manera desmedida. No suele ser común que el ser humano tenga un déficit de Fósforo, pero existen ciertas enfermedades relacionadas con la escasez de Fósforo como son la falta de vitaminas o afecciones del tiroides.
La falta de Fósforo puede provocar reacciones en el organismo que pasan por el cansancio, debilidad en los huesos, falta de flexibilidad y apetito, incluso algunas afecciones de tipo muscular.
Podéis optar por incluir alimentos ricos en Fósforo en vuestra dieta diaria para ayudar a completar a vuestro organismo.


