Por un lado están los hijos, que ya han crecido y quizá se hayan independizado. Aunque la mujer madura sepa que puede contar con ellos, ellos tienen su vida y no siempre comprenden los procesos por los que pasan los padres a cierta edad. Sin embargo, ahora se puede compartir con ellos sus valores, las riquezas adquiridas, sus inquietudes y sus problemas. Para...

